El Bulldog es una raza especial y única. Los Bulldog dan a sus propietarios muchísimo cariño, atenciones y afecto. En justa correspondencia, el propietario debería, como mínimo, cuidarle con gran esmero. El primer paso en lo cuidados de los Bulldog es la elección de un veterinario competente y hábil que conozca y al que le gusta la raza. Debería someter a su recién adquirido Bulldog a un examen concienzudo y asegurarse de que siga un programa adecuado de vacunas y las desparasitaciones internas y externas.

UÑAS

Los Bulldog necesitan que les corten las uñas regularmente, aproximadamente cada tres o cuatro semanas. Sus uñas deberían mantenerse tan cortas como sea posible mediante el uso de una lima eléctrica o de un cortaúñas. Las uñas excesivamente largas suelen acabar dando problemas de tipo ortopédico en los pies.

ARRUGAS

Las inseparables arrugas del Bulldog suponen un pequeño problema adicional para esta raza. La trufa y las arrugas faciales del Bulldog deberían limpiarse a diario. Se puede usar un ungüento de óxido de cinc (como el usado para los pañales) para disminuir los acúmulos de bacterias y de hongos en ellas. Dichos ungüento son también efectivos para el tratamiento, la prevención o para hacer disminuir las «manchas de lágrimas» que se suelen ver en los Bulldog.

JAULAS Y LECHO

Si su objetivo es exhibir a su Bulldog en las exposiciones caninas y salir de viaje con él, debería acostumbrarle a dormir dentro de una jaula desde una edad temprana. A medida que se haga mayor, el cachorro encontrará sosiego, comodidad y seguridad mientras duerma en ella. Las jaulas son extremadamente útiles para aquellos que planeen viajar de noches con sus perros. La jaula les proporciona un refugio seguro, pero nunca debería convertirse en una presión para el animal. Los perros no deberían estar encerrados en ellas durante demasiado tiempo. De todas formas, suelen preferir, por voluntad propia, ir a dormir en ellas por la noche.




El uso de las jaulas también puede ser beneficioso para la educación básica, tal y como se menciona más adelante en este libro. Las moquetas o toallas de algodón, que pueden lavarse fácilmente, son una buen material como lecho para su perro. Las moquetas de piel de oveja artificial disponibles en las tiendas de mascotas y en muchos catálogos de productos para perros también son un excelente lecho. Muchos Bulldog disfrutan estirándose o durmiendo encima de las nuevas camas para perros con un marco cuadrado de plástico y fabricadas con tejido de malla de nylon y que quedan suspendidas del aire, como las hamacas.



ENCUENTRE A UN VETERINARIO EXPERTO EN BULLDOG

Es imperativo que cualquier propietario de un Bulldog, ya sea cachorro o adulto, encuentre y lleve a su perro a un veterinario hábil y competente que conozca y al que le gusten los Bulldog. La gran mayoría de los veterinarios no poseen estos rasgos y cualidades. Generalmente los criadores o los miembros de la sociedad canina que vivan en su región se mostrarán deseoso de proporcionarle los nombres de veterinarios de Bulldog cualificados. Esta información también puede conseguirse poniéndose en contacto con el Bulldog Club of America o con la sociedad canina de su zona. El Bulldog Club of America también proporciona a sus miembros la excelente publicación acerca de la raza. The Bulldogger, que se distribuye sin cargo alguno y que se publica trimestralmente. The Bulldogger proporciona información abundante, detallada y útil acerca de la salud y los cuidados de la raza, y frecuentemente contiene artículos escritos por buenos veterinarios especialistas en Bulldog, además de muchas buenas fotografías en color de varias exposiciones caninas de todo el país. Incluso para aquellos que no estén interesados en las exposiciones caninas, esta publicación es muy recomendable y resultará ser tan informativa como útil para cualquier propietario de un bulldog.

EL CALOR Y LA SOBREEXCITACIÓN

Al igual que todas las razas chatas, los Bulldog no toleran bien le calor. Durante los meses veraniegos deben mantenerse frescos y en un ambiente que disponga de aire acondicionado. Un Bulldog sobreexcitado es también susceptible de sufrir un golpe de calor.

Así pues, es imperativo mantener a su Bulldog tranquilo y fresco, especialmente en verano. Una vez le dé un golpe de calor a un perro, el riesgo de muerte o de daño cerebral no es despreciable. Si el perro sufre un golpe de calor, se debería actuar inmediatamente para refrescarle usando aire o agua frescos, y en todos los casos de emergencia debería usted contactar con su veterinario al instante.

OJOS DE CEREZA

La glándula que normalmente está situada bajo el párpado inferior (también llamada «tercer párpado»), en el ángulo interno del ojo, «saldrá» frecuentemente en los cachorros jóvenes. Aunque ofrece un aspecto desagradable, la aparición de un ojo de cereza no requiere tratamiento de urgencia. De todas maneras, el perro debería ser llevado a un veterinario cualificado y con experiencia con los Bulldog para que la glándula tumefacta pueda ser reintroducida mediante cirugía. No es una práctica aceptable que el veterinario corte o elimine la glándula, ya que con ello se aumentan mucho las posibilidades de que posteriormente el perro sufra un «ojo seco», provocado por una reducción en la producción de lágrimas.

COLA

Desgraciadamente, muchos Bulldog tienen unas colas muy estiradas o en forma de tirabuzón y muy cortas. Se necesita esfuerzos para que los pliegues de piel que hay alrededor de cola estén limpios y secos. Lave y limpie la parte interna de la cola frecuentemente. Asegúrese de que la zona haya sido muy bien secada y aplique un polvo para secar o ungüento para disminuir la acumulación de hongos y bacterias en esta zona.

HIELO

Es una buena idea proporcionar a su cachorro de Bulldog trocitos de hielo para que se los coma, a una edad temprana. Esto supone una recompensa especial, ya que a los Bulldog les encanta el hielo. Les proporciona una excelente oportunidad para morder algo, y es un método fabuloso para refrescar a un perro acalorado.

MORDER

Los productos Nylabone y Gumabone son excelentes y seguros y proporcionarán a su perro muchas horas de disfrute mordiéndolos. Se debería decir que a todos los Bulldog les gusta y necesitan morder, especialmente mientras se desarrollan sus dientes y sus maxilares. Tales mordiscos inducen el crecimiento de los dientes permanentes, ayudan a que caigan los de leches cuando les corresponde y ayudan al desarrollo de la mandíbula. Morder también ayuda a conservar los dientes limpios, además de aliviar el estrés y las tensiones. Los cachorros y los perros jóvenes frecuentemente morderán cualquier cosa que tenga a su alcance si no se les proporciona algo adecuado que puedan morder. A un Bulldog no se le debería permitir morder cualquier cosa que pueda romperse o ser tragada. Los trozos afilado de huesos, cortezas de árboles, ramas, piedras, etc., pueden rasgar la pared intestinal y dar como resultado la muerte.

Los juguetes de látex para perros, que no pueden ser destrozados y acabar en trocitos, y que por tanto no pueden ser tragados, son juguetes y objetos ideales para morder. Bajo ninguna circunstancia se le deberían proporcionar huesos o juguetes hechos con cuero. El cuero es muy peligroso, y frecuentemente provoca que los Bulldog se ahoguen, ya que se hincha cuando esta húmedo. Además, los trozos de cuero no se digieren con facilidad y pueden provocar un bloqueo intestinal, lo que podría ser fatal. Tampoco proporcione nunca a su perro zapatos viejos para que juegue con ellos. Pocos perros son capaces de diferenciar entre los zapatos viejos y los nuevos.

EL BAÑO Y EL PELIGRO QUE SUPONE EL AGUA

Por lo general, el Bulldog necesitará un baño una o dos veces al mes. Bañarle en exceso puede provocar que la piel se vea sin sus aceites esenciales, dando como resultado problemas cutáneos. Los champús comerciales contras las pulgas suelen ser demaciado fuertes y sirven de poco, ya que debería usted bañar a su Bulldog con un champú contras las pulgas una vez al mes. Para el baño se recomiendan los champús suaves para las personas o los champús para bebés. Es de la máxima importancia recordar que los Bulldog y el agua son una combinación peligrosa. Si un Bulldog se cae en una piscina o en un lago, lo más probable es que se ahogue bastante rápidamente. De la misma forma, también puede ahogarse con facilidad dentro de una bañera. Nunca eche agua cerca de la trufa o la boca de un Bulldog. Tome precauciones especiales para asegurarse de que el agua no gotea ni corre desde la frente hacia la trufa o la boca. Su cara solo debería limpiarse con una                                                      toallita húmeda. A veces hace falta un poco de champú en la zona facial, pero                                                     debería aclararse cuidadosamente.

Preste especial atención a la limpieza de la zona que queda debajo de la arruga que está encima de la trufa del perro, además de las que hay sobre la frente y dentro de las orejas. Use toallas para secarle después de que todo el champú haya sido cuidadosa y completamente aclarado. Use unos palitos con algodones cuidadosamente para eliminar cualquier acúmulo de cera en el interior de los oídos. Limpie periódicamente cualquier traza de cera o de suciedad que haya en el canal auricular con soluciones para la limpieza de las orejas y los oídos.

Es una buena idea limpiar las arrugas, las orejas y las zonas que quedan debajo de los pliegues de piel que hay alrededor de la base de la cola del Bulldog entre baños y como mínimo una vez por semana. De otra forma, las infecciones cutáneas y auriculares serán algo seguro. Se recomienda que ponga un ungüento aliviante para bebés, que contenga preferiblemente óxido de cinc, dentro de cualquier arruga nasal profunda.

EL CONTROL DE LAS PULGAS

Los Bulldog tienen una mayor tendencia que otros perros a padecer reacciones alérgicas a las pulgas. Las infestaciones por pulgas deberían prevenirse. No use collares antipulgas, ya que generalmente no son efectivos y resultan peligrosos para los Bulldog. De hecho, y para evitar que su Bulldog se ahogue o se ahorque accidentalmente, no se le debería dejar puesto ningún collar bajo ninguna circunstancia. Sólo debería usarse con la correa, y cuando se esté paseando al perro y la correa vaya sujetada por alguien.

Los tratamientos contra las pulgas que se usan una vez al mes (geles que son aplicados sobre el dorso del perro y que se absorben), son particularmente efectivos para prevenir las pulgas. Consulte siempre con su veterinario y siga las indicaciones del prospecto del producto. No obstante estos preparados no siempre son adecuados para los cachorros jóvenes.

COLLARES

Debido a las estrechas vías aéreas de esta raza, a los Bulldog nunca se les debería dejar puesto el collar, excepto cuando se les saque a pasear con la correa. Los collares tienden a engancharse en las sillas, vallas, árboles y en otros objetos, y suelen dar como resultado la muerte por estrangulación. De la misma forma, es también extremadamente peligroso atar o sujetar mediante una cadena a un Bulldog incluso aunque sea durante un breve instante.

Cuando utilice el collar y la correa durante el adiestramiento y los paseos diarios, tenga cuidado de no ahogar accidentalmente a su perro. Los collares de tipo <<estrangulador>> deberían evitarse.